Con el respaldo de Morena y sus partidos aliados, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó este jueves convocar a un período extraordinario de sesiones del 23 de junio al 2 de julio, con el fin de discutir y, en su caso, aprobar un paquete de 16 temas legislativos. La decisión fue tomada en medio de fuertes reclamos por parte de la oposición, que acusó precipitación y falta de dictámenes.

Con 26 votos a favor y nueve en contra en lo general (y 26 a favor y ocho en contra en lo particular), la convocatoria fue avalada, aunque no sin polémica. La única modificación aprobada fue un ajuste en el horario de inicio de sesiones para el lunes 23, que se movió a la 1 de la tarde en lugar del mediodía.

Entre los temas a tratar en el extraordinario figuran la nueva Ley de la Guardia Nacional, dos iniciativas en materia de seguridad pública, una propuesta para combatir la desaparición forzada, reformas sobre competencia económica, combate al lavado de dinero, telecomunicaciones y radiodifusión, así como la eliminación de trámites burocráticos.

Sin embargo, legisladores del PRI y PAN manifestaron su oposición a la convocatoria, argumentando que no existen dictámenes sólidos y que el proceso carece de legalidad. Rubén Moreira, coordinador de la bancada priista, calificó los próximos días como “los diez días de la ignominia” y acusó a Morena de actuar con precipitación para “destrozar el régimen democrático”.

Por su parte, los diputados panistas, aunque no participaron en tribuna, declararon en conferencia de prensa que votaron en contra por considerar el proceso “desaseado e ilegal”.

El diputado morenista José Armando Fernández Samaniego defendió la convocatoria al señalar que las reformas son de gran calado, con impactos profundos en materia de derechos humanos, inclusión digital y fortalecimiento del Estado de derecho.

Mientras tanto, desde Movimiento Ciudadano hubo posturas divididas. El diputado Pablo Vázquez Ahued propuso que se incluyera la iniciativa de la semana laboral de 40 horas, tema que ya se discute en foros tripartitos según recordó su compañero de partido, Reginaldo Sandoval. El senador Jorge Carlos Ramírez Marín llamó a centrar el debate en la agenda de seguridad pública y evitar los cálculos políticos.

Una de las intervenciones más tensas vino de un diputado del PAN, quien presentó una reserva para incluir la destitución del presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, lo que fue rechazado por la mayoría oficialista.

Finalmente, Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, adelantó que aún se esperan iniciativas adicionales por parte del Ejecutivo, mismas que podrían ser enlistadas en la sesión del próximo 25 de junio.