El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó nuevamente licencia del cargo apenas días después de haberse reincorporado a sus funciones. La decisión ocurre en medio de la presión política generada por las acusaciones formuladas en Estados Unidos sobre sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum consideró que su separación es “lo mejor para Sinaloa” y el exdirector interino de la DEA, Derek Maltz, pidió que sea detenido y llevado ante la justicia estadounidense.
Rubén Rocha Moya volvió a colocarse en el centro de la crisis política que atraviesa Sinaloa. El mandatario solicitó una nueva licencia temporal, con carácter indefinido, después de haber retomado la gubernatura el pasado 21 de agosto, tras más de tres meses separado del cargo.
El Congreso de Sinaloa aprobó posteriormente su nueva solicitud de licencia, con lo que se abrió nuevamente el proceso político para definir la conducción del Poder Ejecutivo estatal. La decisión se produjo después de que su breve regreso al cargo generara cuestionamientos dentro y fuera de Morena.
Ante la nueva solicitud, la presidenta Claudia Sheinbaum consideró que la separación de Rocha Moya del gobierno estatal era la mejor decisión para la entidad. En sus declaraciones públicas también marcó distancia respecto a la decisión previa del mandatario de reincorporarse al cargo, una acción que, según distintos reportes, no fue consultada con la Presidencia ni respaldada políticamente por la dirigencia nacional de Morena.
La reacción de la presidenta se dio luego de que el regreso de Rocha Moya provocara un nuevo episodio de tensión política. El propio gobernador había sostenido que su primera licencia tenía como objetivo no interferir en los procesos institucionales relacionados con las acusaciones en su contra y permitir que las autoridades realizaran su trabajo.
¿Quién es Rubén Rocha Moya?
Rocha Moya es un político y académico originario de Badiraguato, Sinaloa, y miembro de Morena. Llegó a la gubernatura de Sinaloa en 2021, después de una trayectoria que incluyó cargos en el ámbito educativo, legislativo y político.
Antes de convertirse en gobernador, desarrolló una carrera como académico y participó en la vida pública de Sinaloa durante varias décadas. También fue rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, diputado federal y senador de la República, antes de ganar la elección para encabezar el gobierno estatal bajo las siglas de Morena.
Su administración ha estado marcada por la crisis de seguridad que vive Sinaloa, particularmente por la confrontación entre facciones del Cártel de Sinaloa y por diversos episodios que han colocado a su gobierno bajo el escrutinio nacional e internacional.
Los señalamientos y acusaciones en su contra
La situación de Rocha Moya escaló en 2026 cuando autoridades estadounidenses presentaron acusaciones en las que se le señala, junto con otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, de presuntamente haber colaborado con integrantes de la facción de Los Chapitos.
De acuerdo con la acusación estadounidense, los funcionarios habrían recibido sobornos y brindado protección a actividades relacionadas con el tráfico de drogas. Rocha Moya ha rechazado las acusaciones y ha sostenido que son señalamientos sin sustento y con motivaciones políticas.
Además de este caso, su nombre ha aparecido en diversas controversias relacionadas con la violencia y la operación política en Sinaloa. Uno de los episodios que generó mayor atención fue el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda y las versiones contrapuestas sobre los hechos ocurridos alrededor del mismo caso, que también coincidieron con la salida de Ismael “El Mayo” Zambada hacia Estados Unidos. Estos acontecimientos provocaron cuestionamientos públicos y líneas de investigación que mantuvieron a Sinaloa en el centro de la atención nacional.
Es importante señalar que la existencia de investigaciones, acusaciones o señalamientos no equivale por sí misma a una sentencia o a una determinación definitiva de responsabilidad penal. Rocha Moya ha negado tener vínculos con organizaciones criminales.
El llamado del exjefe de la DEA
La nueva licencia también reavivó las presiones desde Estados Unidos. Derek Maltz, exdirector interino de la Administración para el Control de Drogas (DEA), pidió públicamente al gobierno mexicano detener a Rocha Moya y llevarlo a Estados Unidos para que responda por las acusaciones en su contra.
El exfuncionario dirigió su llamado al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y sostuvo que Rocha Moya debe rendir cuentas por sus acciones. Su postura representa una presión adicional en un caso que ya ha generado fricciones políticas y diplomáticas entre México y Estados Unidos.
El caso de Rubén Rocha Moya se ha convertido así en uno de los episodios políticos más delicados para Morena y para la relación bilateral en materia de seguridad. Su segunda licencia deja abiertas varias interrogantes: el rumbo político de Sinaloa, el desarrollo de las investigaciones en México y la posibilidad de que Estados Unidos continúe aumentando la presión para que el gobernador enfrente las acusaciones formuladas por sus autoridades.
Por ahora, la postura del gobierno mexicano ha sido la de exigir elementos y procedimientos legales para cualquier acción derivada de las acusaciones estadounidenses, mientras Rocha Moya continúa negando los señalamientos en su contra.
