Bad Bunny eligió Puerto Rico para poner el punto final a una de las giras más exitosas de la música latina. Con dos conciertos en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan, el artista puertorriqueño cerró el DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour, un recorrido internacional que ya había superado los 467 millones de dólares en ingresos por taquilla y vendido más de 3 millones de boletos antes de estas presentaciones finales.
“Cerramos en casa” fue el mensaje con el que Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, anunció su regreso a Puerto Rico para despedirse de una gira que lo llevó por América, Europa, Asia y Oceanía.
Aunque inicialmente el concierto del 22 de julio en Bruselas parecía marcar el final del tour, el artista sorprendió al anunciar dos últimas presentaciones, los días 22 y 23 de agosto, en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan. El regreso a su tierra natal convirtió el cierre en algo más que un concierto: fue una celebración de la identidad puertorriqueña y de la trayectoria de un artista que llevó los sonidos y la cultura de la isla a escenarios de todo el mundo.
Durante las noches finales, Bad Bunny combinó sus grandes éxitos con mensajes sobre Puerto Rico, la defensa del territorio, los problemas de infraestructura y la situación social de la isla. El espectáculo contó además con invitados como Rauw Alejandro, Farruko, Arcángel, Ñengo Flow, Jowell y Randy y Víctor Manuelle, entre otros, convirtiendo la despedida en una auténtica fiesta de la música puertorriqueña.
De Vega Baja al escenario mundial
La historia de Bad Bunny es también la historia de una nueva generación de artistas que encontró en internet una plataforma para llegar al público sin seguir inicialmente los caminos tradicionales de la industria musical.
Nacido en Vega Baja, Puerto Rico, Benito Antonio Martínez Ocasio comenzó a interesarse por la música desde joven. Antes de alcanzar la fama mundial, escribió y grabó canciones de manera independiente mientras trabajaba y estudiaba.
El punto de inflexión llegó en 2016, cuando publicó “Diles” en SoundCloud. La canción comenzó a llamar la atención y le permitió ser descubierto por DJ Luian, quien lo incorporó a su sello Hear This Music. Posteriormente, una nueva versión del tema reunió a figuras como Arcángel, Farruko, Ñengo Flow y Ozuna, impulsando el nombre de Bad Bunny dentro de la escena urbana.
A partir de entonces, su ascenso fue vertiginoso. Colaboraciones con artistas consolidados, entre ellas “Soy Peor”, “I Like It” con Cardi B y J Balvin, y posteriormente álbumes como X 100PRE, YHLQMDLG, El Último Tour del Mundo y Un Verano Sin Ti, consolidaron su presencia internacional.
Bad Bunny no sólo logró convertirse en una de las figuras más importantes del reguetón y el trap latino, sino que rompió una de las principales barreras históricas de la industria: demostrar que un artista que canta mayoritariamente en español puede dominar las listas globales, llenar estadios y competir comercialmente con las grandes estrellas de la música anglosajona.
Una gira de más de 467 millones de dólares
El DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour se convirtió en una nueva demostración del alcance comercial del artista.
De acuerdo con cifras recopiladas por Billboard Boxscore y reportadas antes de los dos conciertos finales en Puerto Rico, la gira había generado 467.5 millones de dólares en taquilla, con aproximadamente 3.08 millones de boletos vendidos en 55 conciertos.
Estas cifras colocaron al tour como la gira más taquillera de la historia para un artista latino masculino, superando marcas previamente establecidas dentro de la música latina. Además, los dos conciertos de cierre en San Juan no estaban incluidos todavía en ese acumulado, por lo que la cifra final podría ser mayor una vez que se integren sus resultados.
El impacto de Bad Bunny va incluso más allá de esta gira. En junio de 2026 se informó que el artista se había convertido en el primer artista latino en superar los mil millones de dólares en ingresos acumulados por giras, considerando las cifras reportadas de sus principales recorridos desde 2017.
Un cierre con un significado especial
La decisión de terminar la gira en Puerto Rico tuvo una carga simbólica evidente. Después de conquistar mercados internacionales y presentarse ante millones de personas, Bad Bunny volvió al lugar donde comenzó su historia.
Ante miles de asistentes, el artista expresó su orgullo por su tierra y recordó que su éxito tiene una conexión directa con sus raíces. El cierre de la gira también se convirtió en un espacio para hablar de la identidad, la resistencia y los desafíos que enfrenta Puerto Rico.
Así, Bad Bunny cerró una etapa histórica con el mismo territorio que ha estado presente en buena parte de su obra.
De aquel joven de Vega Baja que comenzó subiendo canciones a internet, a un artista capaz de generar cientos de millones de dólares en taquilla y llenar estadios alrededor del mundo, el último concierto en Puerto Rico representó el regreso a casa de una de las figuras más influyentes de la música global.
Y si algo dejó claro el final del DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour, es que para Bad Bunny conquistar el mundo nunca significó dejar atrás Puerto Rico.
