Carolina del Norte.- Katy Perry vivió un momento de tensión durante su más reciente presentación en Carolina del Norte, como parte de su gira mundial The Lifetimes Tour, luego de que su cuerpo se sacudiera bruscamente mientras era elevada por una estructura aérea, lo que fue interpretado como una posible descarga eléctrica.

El percance ocurrió en uno de los actos más espectaculares del espectáculo, cuando la cantante flotaba sobre el escenario rodeada de cables, luces LED y parte del montaje mecánico. A mitad de la coreografía, su cuerpo se estremeció repentinamente ante la vista de miles de fans, generando especulaciones sobre un posible accidente con la estructura eléctrica. Aunque no se ha emitido un comunicado oficial sobre la naturaleza del incidente, Perry continuó con el show sin interrupciones, lo que fue interpretado como una muestra de profesionalismo y temple.

El susto no fue menor para los asistentes, quienes observaron preocupados el extraño movimiento de la artista desde el público. Algunos incluso grabaron el momento, que rápidamente circuló en redes sociales.

Este no ha sido el único incidente en la gira. En julio, durante un concierto en San Francisco, la estructura con forma de mariposa que transportaba a la cantante falló parcialmente durante la interpretación de Roar, lo que puso en riesgo su estabilidad. En otro show, una fan invitada al escenario se desmayó por la emoción, obligando a Perry a detener el espectáculo, ofrecerle agua y encabezar una oración junto con el público.

Además, se han reportado lesiones físicas menores por las exigentes coreografías, como las rodillas magulladas que la propia cantante mostró en redes sociales, fallos mecánicos en los sistemas de elevación e incluso invasiones al escenario, como la de un fan que logró abrazarla durante Hot N Cold.

The Lifetimes Tour es una de las producciones más ambiciosas en la carrera de Perry. Inició en abril y ha recorrido Estados Unidos, México y Canadá. Aún quedan fechas programadas en Sudamérica, Europa y Asia, antes del cierre previsto para el 7 de diciembre. Cada presentación incluye acrobacias aéreas, múltiples cambios de vestuario y una puesta en escena que la artista ha descrito como una “Disneylandia rodante”. Se estima que sus shows privados pueden llegar a costar entre 500 mil y 3 millones de dólares, dependiendo del montaje técnico requerido.