La Copa Oro 2025 marcó un momento histórico para el arbitraje mexicano con la participación de Katia Itzel García, quien se convirtió en la primera mujer mexicana en fungir como árbitra central en el prestigioso torneo de la CONCACAF.

La representante de la Liga MX dirigió el encuentro entre Curazao y El Salvador, correspondiente al Grupo B, imponiendo disciplina con autoridad al mostrar cuatro tarjetas amarillas y mantener el control del juego, lo que le valió una calificación positiva por parte de los analistas.

García estuvo acompañada por sus compatriotas Sandra Elizabeth Ramírez Alemán y Karen Janet Díaz Medina como asistentes en las bandas, consolidando un logro colectivo para el arbitraje femenil de México en un escenario internacional.

Este debut reafirma el avance de las mujeres en el fútbol profesional, especialmente en roles tradicionalmente dominados por hombres, y posiciona a García como referente del arbitraje en la región.