Des Moines, Iowa, 4 de julio de 2025 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este jueves la aprobación de su ambicioso proyecto de ley presupuestario, que obtuvo luz verde definitiva del Congreso tras una ajustada votación. El mandatario calificó el resultado como una “victoria fenomenal” durante un mitin en Iowa, en el marco de las celebraciones por el 250º aniversario del país.

La llamada “Ley grande y hermosa”, como la ha denominado Trump, refuerza pilares centrales de su segundo mandato, incluyendo un aumento del gasto militar, una campaña de deportaciones masivas, y la extensión de recortes fiscales valorados en 4,5 billones de dólares. A pesar del tono festivo del anuncio, la legislación ha generado controversia tanto dentro como fuera del Partido Republicano.

“No podría haber mejor regalo de cumpleaños para Estados Unidos que la victoria fenomenal que logramos hace apenas unas horas”, expresó Trump ante sus seguidores en Des Moines. Según él, la ley “crearía la frontera más fuerte, la economía más fuerte y el ejército más fuerte del planeta”.

La legislación fue aprobada en la Cámara de Representantes con 218 votos a favor y 214 en contra, tras haber sido modificada por el Senado. La Casa Blanca confirmó que Trump promulgará la ley este 4 de julio.

El presidente de la Cámara, Mike Johnson, fue clave para destrabar la votación final, logrando que los legisladores republicanos más escépticos se alinearan con la Casa Blanca. Johnson aseguró que el paquete presupuestario representa “una piedra angular de la nueva Edad Dorada de Estados Unidos”.

Impacto económico y social

Pese a la celebración, el megaproyecto ha despertado fuertes críticas. Se prevé que aumente el déficit fiscal en 3,4 billones de dólares en la próxima década, mientras impone recortes severos a programas sociales como Medicaid y cupones de alimentos. Estimaciones preliminares señalan que 17 millones de personas podrían perder cobertura médica y que numerosos hospitales rurales enfrentarán cierres.

El paquete también canaliza recursos a políticas migratorias más restrictivas, fortaleciendo la capacidad del gobierno federal para realizar deportaciones a gran escala.

Dentro del Partido Republicano, algunos moderados han manifestado preocupación por el costo político de los recortes sociales, mientras que los sectores más conservadores han criticado la falta de mayores ajustes fiscales.