En el sexto día de confrontación abierta entre Irán e Israel, el líder supremo iraní, ayatolá Ali Jamenei, declaró este miércoles que su país no cederá ante presiones externas y lanzó una advertencia directa a Estados Unidos ante cualquier intento de intervención militar.
«La nación iraní se opone firmemente a una guerra impuesta, como se opondrá firmemente a una paz impuesta. Esta nación nunca se rendirá a los dictados de nadie», afirmó en un discurso televisado dirigido tanto a su población como a la comunidad internacional.
Jamenei también advirtió que «los norteamericanos deben saber que cualquier intervención militar por su parte implicará daños irreparables», elevando así el tono frente a la creciente tensión regional.
Los enfrentamientos recientes se intensificaron luego de que la Fuerza Aérea de Israel atacara sitios estratégicos cerca de Teherán, incluidos centros de producción de centrífugas y misiles. Irán respondió con el lanzamiento de misiles, aunque según fuentes militares, la intensidad de los ataques ha disminuido en las últimas horas. A pesar de ello, la región sigue bajo una fuerte incertidumbre y riesgo de escalada.