Tapachula, 6 de agosto de 2025 — Unos 300 migrantes salieron este miércoles desde la frontera sur de México rumbo al norte del país, con la esperanza de encontrar trabajo y continuar sus trámites para regularizar su situación migratoria.
La mayoría lleva meses varados en el sur, sin respuesta de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) ni del Instituto Nacional de Migración (INM). Denuncian que las autoridades los envían de una dependencia a otra sin resolver sus casos.
“Nos mandan de Comar a Migración y viceversa. Solo nos dicen que volvamos a casa”, relató Angy Madrid, migrante hondureña que viaja con su hija de seis años.
Los propios migrantes se organizaron a través de WhatsApp para formar la caravana, tras la detención del activista Luis García Villagrán, quien iba a acompañarlos. A pesar de su ausencia, decidieron avanzar.
El sacerdote católico Heyman Vázquez Medina encabezó una oración antes de la partida, y denunció abusos contra la población migrante, exigiendo respeto a sus derechos humanos.
Muchos de los integrantes buscan ahora un “sueño mexicano”, luego del endurecimiento de las políticas migratorias del presidente Donald Trump en Estados Unidos.