El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó este viernes a Alemania de «premiar el terrorismo de Hamás», luego de que el canciller alemán Friedrich Merz anunciara la suspensión de exportaciones de armamento a Israel que pudiera usarse en la Franja de Gaza.

La medida, según Berlín, responde a la reciente aprobación de un plan militar israelí para ocupar la Ciudad de Gaza. Merz reconoció el derecho de Israel a defenderse, pero señaló que la intensificación de la ofensiva complica los esfuerzos por lograr un alto al fuego y la liberación de rehenes.

Netanyahu expresó su «decepción» en una llamada directa con el canciller alemán y afirmó que la decisión “socava la lucha contra Hamás”, al que calificó como autor del ataque “más horrendo contra el pueblo judío desde el Holocausto”.

Se trata de una medida sin precedentes por parte del Gobierno alemán, que, aunque bajo el mandato anterior ya había pausado informalmente ciertas exportaciones, nunca lo había comunicado oficialmente. La decisión marca un punto de tensión en las relaciones entre ambos países, en medio de un conflicto que se acerca a los dos años de duración.