Italia, 2 de julio de 2025 — Max Verstappen, cuatro veces campeón mundial de Fórmula 1 con Red Bull, estaría cerca de cerrar su fichaje por Mercedes Benz para la temporada 2026, según reportes de medios italianos especializados en automovilismo.
De acuerdo con Sky Sports Italia, el piloto holandés ya habría aceptado la oferta realizada por Toto Wolff, jefe de equipo de Mercedes, para convertirse en el piloto número uno del equipo alemán a partir del cambio reglamentario que tendrá lugar en 2026. Sin embargo, la decisión final aún debe ser ratificada por la mesa ejecutiva de Mercedes, donde persisten dudas debido a la esperada revolución técnica que podría convertir a las flechas plateadas en el coche más competitivo de la parrilla, independientemente del dúo de pilotos que formen.
Verstappen culminó la temporada 2024 con su cuarto título mundial consecutivo, tras dominar de manera absoluta durante las últimas campañas. No obstante, la incertidumbre sobre su futuro creció en 2025, cuando escuderías como McLaren, Ferrari y el propio Mercedes mostraron un rendimiento competitivo. En particular, el equipo de McLaren, con Lando Norris y Oscar Piastri al volante del MCL39, superó al irregular RB21 en el inicio de la temporada, limitando las victorias del neerlandés a solo dos grandes premios: Suzuka e Imola.
Los rumores sobre la posible salida de Verstappen de Red Bull no son nuevos. Se intensificaron tras el bajo rendimiento del segundo semestre de 2024 y se mantuvieron durante la primera mitad de 2025, cuando el equipo no logró alcanzar las altas expectativas, acumulando solo dos triunfos en las primeras 11 carreras.
Este posible movimiento marca una nueva etapa en la “novela” que involucra al campeón con los grandes equipos de la Fórmula 1, después de que en 2024 se especulara con una oferta multimillonaria de Aston Martin tras la llegada del ingeniero Adrian Newey, sin que ese rumor prosperara.
Si la mesa ejecutiva de Mercedes da luz verde, Verstappen comenzaría una nueva era con las flechas plateadas en un año clave para la Fórmula 1, marcado por importantes cambios técnicos y una pelea abierta por la supremacía en la máxima categoría del automovilismo mundial.