El volcán Kilauea, uno de los más activos del mundo, entró en erupción este viernes 20 de junio en la Isla Grande de Hawái, generando impresionantes chorros de lava de hasta 300 metros de altura y columnas de ceniza que superaron los seis mil metros sobre el nivel del mar.

La erupción ocurrió dentro de un cráter ubicado en una zona restringida del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, por lo que no representa una amenaza directa para las comunidades cercanas. No obstante, las autoridades han emitido un llamado a la población y visitantes para evitar acercarse al área afectada.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) confirmó que esta es la erupción número 26 del Kilauea desde el 23 de diciembre de 2024. La actividad volcánica es monitoreada en tiempo real por el Observatorio de Volcanes de Hawái, que mantiene vigilancia constante sobre cualquier cambio significativo.

Ubicado en el flanco sureste de la Isla Grande, el Kilauea ha sido protagonista de numerosas erupciones a lo largo de las últimas décadas, siendo una pieza central del paisaje geológico y turístico de Hawái. Las autoridades han reiterado que, aunque no hay peligro inmediato, es crucial respetar las restricciones impuestas para salvaguardar la seguridad de los visitantes y el personal del parque.